Amanecer todavía tranquilo, sin lluvia ni vientos fuertes. Un lunes distinto pues casi todos los centros de trabajo y educacionales han recesado, y el llamado de la radio y la televisión nacional a tomar las medidas preventivas orientadas por la Defensa Civil en caso de desastres naturales puede escucharse mientras transitamos por calles y aceras. Nada hace suponer que dentro de algunas horas un potente huracán, ahora de categoría 3, estará afectando esta zona central de Cuba.
Aquí en Santa Clara, una breve mirada al céntrico Parque Vidal y el Boulevard cercano —la zona comercial de la ciudad y también la más concurrida por visitantes y santaclareños— permite apreciar el constante ajetreo de las personas haciendo las compras de última hora para luego resguardarse en sus casas hasta que pase el meteoro. Vidrieras de comercios y oficinas están siendo protegidas con maderas y precintas, en tanto que las mercancías son trasladadas a lugares más seguros.
Casi un millón de personas ya han sido evacuadas a lo largo de todo el país hacia zonas más seguras y puntos de concentración, donde están dispuestas las facilidades médicas y alimenticias más urgentes, a fin de evitar pérdidas humanas, que es la máxima prioridad de las autoridades de la Defensa Civil. Ya Holguín sufrió los embates del meteoro y dentro de unas horas llegará a Nuevitas en la vecina provincia de Camagüey. Se reportan decenas de muertos en Haití, uno de los países más pobres de la región, y más desprotegidos cuando es afectado por huracanes. Las imágenes de allí son verdaderamente impresionantes.
Desde el balcón, veo el inusitado ajetreo de los vecinos —también yo, pues reconozco que la madera no está en muy buen estado—, asegurando las puertas y ventanales de los edificios, casi todos de cuatro pisos, sobre todo los ocupantes de los pisos superiores donde el viento tiende a soplar con mayor fuerza. Desde uno de estos edificios multifamiliares escribo este post, aprovechando las horas que nos quedan de electricidad y comunicación, pues seguramente serán desconectadas ambas redes más o menos al mediodía del lunes.
En la televisión, que mantiene una programación especial desde el sábado, están mostrando imágenes de Baracoa, y es sobrecogedor el impacto. Las penetraciones del mar fueron intensas, reconocidas como las mayores históricamente, y llegaron hasta 400 m dentro de la ciudad. Según el locutor, decenas de viviendas han sufrido daños y una secundaria cercana al malecón prácticamente ha quedado destruida. También se ven las inundaciones en Moa, provincia de Holguín. Por esa provincia penetró anoche el huracán en territorio cubano. Según reportes matutinos, las lluvias continuaban con gran intensidad en ese territorio y Guantánamo.
Si el tiempo me lo permite, estaré por acá de nuevo, al mediodía… si no, nos vemos cuando pase el huracán, con la descripción de mis vivencias…