PLAYA GIRÓN: VICTORIA DE PUEBLO
ELEGÍA A LOS ZAPATICOS BLANCOS Vengo de allá de la ciénaga, Oídme la historia triste Pero siempre tuvo el sueño Ya los creía imposibles. Un día, llegó a la ciénaga Era la Revolución, Un asombro de monedas Una mañana...¡Qué gloria! ¡Qué linda estaba el domingo Sobre su casa guajira Nemesia vio caer muerta Gritaba trágicamente: Acaso el monstruo se dijo: Pero Nemesia no llora. Sabe que nada en el mundo *Jesús Orta Ruiz
Playa Girón, ubicada en la Bahía de Cochinos, al sur de la provincia cubana de Matanzas, fue el punto principal de desembarco de las fuerzas mercenarias entrenadas por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), el 17 de abril de 1961, y el lugar donde fueron derrotadas 68 horas más tarde. Han transcurrido 45 años de aquellos gloriosos días en que obreros, campesinos, estudiantes e intelectuales, ante el llamado de la Patria, cerraron filas como milicianos, junto al Ejército Rebelde y a la Policía Nacional Revolucionaria, para preservar la libertad y la independencia de la nación. El Comandante en Jefe Fidel Castro combatió allí al frente de sus tropas, y guió a las todavía jóvenes fuerzas armadas revolucionarias a la victoria. Todavía los cubanos guardan frescos en su mente, aquellos versos de El Indio Naborí, quien dejó plasmada así la conmovedora historia de Nemesia y sus zapaticos blancos...
del redimido pantano.
Traigo un manojo de anécdotas
profundas, que se me entraron
por el tronco de la sangre
hasta la raíz del llanto.
de los zapaticos blancos...
Nemesia -flor carbonera-
creció con los pies descalzos.
¡Hasta rompía las piedras
con las piedras de sus callos!
de unos zapaticos blancos.
¡Los veía tan lejanos!
Como aquel lucero azul
que en el crepúsculo vago
abría su flor celeste
sobre el dolor del pantano.
algo nuevo, inesperado,
algo que llevó la luz
a los viejos bosques náufragos.
era el sol de Fidel Castro,
era el camino triunfante
sobre el infierno de fango.
Eran las cooperativas
del carbón y del pescado.
en las carboneras manos,
en las manos pescadoras,
en todas, todas las manos.
Alba de letras y números
Sobre el carbón despuntando.
Nemesia salió cantando.
Llevaba en sus pies el triunfo
de sus zapaticos blancos.
Era la blanca derrota
de un pretérito descalzo.
Nemesia con sus zapatos!
Pero el lunes... ¡despertó
bajo cien truenos de espanto!
volaban furiosos pájaros.
Eran los aviones yanquis,
eran buitres mercenarios.
a su madre. Vio
sangrando a sus hermanitos.
Vio un huracán de disparos
agujereando los lirios
de sus zapaticos blancos.
¡Malditos los mercenarios!
¡Ay, mis hermanos! ¡Ay, madre!
¡Ay, mis zapaticos blancos!
Si las madres están dando
hijos libres y valientes,
que mueran bajo el espanto
de mis bombas. ¡Quién ha visto
carboneros con zapatos!
Sabe que los milicianos
rompieron a los traidores
que a su madre asesinaron.
--ni yanquis ni mercenarios-
apagarán en la patria
este sol que está brillando,
para que todas las niñas
¡tengan zapaticos blancos!


Meneame
del.icio.us





Es una iniciativa muy bonita el poner en tu blog este poema. Es uno de los más bonitos de los tantos que tiene el Indio Naborí.
me encanta ese poema, y todavia hay niñas que sue►4an con los zapaticos blancos.