Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

EL RECUERDO AMARGO DEL CHAMICO

El chamico tiene propiedades alucinógenas.Un doctor villaclareño, Eduardo González Bonachea, recrea para el número 56 de la revista Signos (de próxima aparición) sus recuerdos de esta planta, propios y los de algunos entrevistados; así como los efectos alucinógenos que provoca la ingestión de sus flores, aunque también se refieren usos medicinales de la misma. Quizás algunos lectores de Cuba o América Latina pudieran abundar en estos recuerdos a través de sus comentarios.

Chamico —o Datura Stramonium, de la familia de las solanáceas— es una planta de hojas ovales, flores blancas, cápsula ovoide, erecta, con espinas. Las variedades más frecuentes son el blanco y el azul, de los cuales se extrae el estramonio —antiguamente usado en la farmacopea—, una sustancia similar a la atropina. También se describen el chamico amarillo cultivado en los jardines; el chamico bejuco, planta trepadora de las lomas calcáreas con flores violáceas; el chamico morado —también llamado túnica de Cristo— y el chamico silvestre o enano, que existía en Cuba antes de la llegada de los españoles, y posee frutas parecidas a las de la guanábana. En el Oriente de Cuba se le llama también campana o clarín, por la forma de sus flores; y en Nicaragua, floripondio, según me refirió un estudiante de este país.

 

La primera experiencia que tuve con intoxicación por chamico fue como recién graduado de Medicina, en 1986. Durante una guardia, traen a varios estudiantes de un preuniversitario en el campo, quienes presentaban los siguientes síntomas: marcada excitación, alucinaciones (se sacudían los brazos y las piernas como apartando animales imaginarios), pupilas muy dilatadas, cara rubicunda, taquicardia y lengua seca. El profesor que los acompañaba, me explicó que habían machacado y hervido flores de chamico y lo habían tomado como infusión.

Llamé a la guardia provincial, y me explicaron que es una droga similar a la atropina, que produce un cuadro de «locura» y los síntomas ya referidos. Se cura hidratando al paciente con múltiples sueros y forzando la orina para eliminarlo de la sangre. Seguí sus consejos, pero tuve que amarrar a los muchachos a la cama para controlar la excitación; al otro día ellos recuperaron la conciencia, aquejados de temblores, dolor de cabeza y una sed intensa.

Dos años después —siendo yo residente de Medicina Interna— me llama un médico panameño para que le ayudara con un grupo de alumnos de una escuela especial de Santa Clara. Estaban desorientados y se espantaban bichos por todo el cuerpo, corrían de un lado a otro como si fueran perseguidos por seres inexistentes. Desde que los vi, lo identifiqué: habían bebido infusión de chamico, algo desconocido por el colega extranjero.

CHAMICO MEDICINAL

Mi comadre, la esposa del gallego Riva, padecía de un asma terrible, ella venía a mi casa en busca de flores de chamico, las recogía del jardín y las ponía a secar. Después hacía unos tabaquitos pequeños con una capa de la misma campana. Ella fumaba una o dos «cachadas», se aliviaba bastante. Decía que más de dos fumadas la emborrachaban.

Felicia Brito. 76 años. Camajuaní.

Mi hermana Cuqui padecía de hemorroides, ella iba a buscar hojas de chamico y las aplicaba húmedas a manera de cataplasma sobre las peloticas. Era un bálsamo: se aliviaban el dolor y la inflamación. No podía usarse más de dos veces al día —al amanecer y al oscurecer—, pues al mediodía producían irritación.

Aracelis Llanes. 79 años. Ranchuelo.

Mi abuela Higinia padecía «del pecho». Cuando se le apretaba, quemaba chamico seco como si fuera incienso, respiraba estas emanaciones en una habitación cerrada y se aliviaba. Ella no fumaba el tabaquito porque le daban palpitaciones.

Roberto González. 80 años. Finca Loma Oriente

.

Todo esto confirma el uso medicinal de esta planta, también considerada como venenosa por el sabio cubano Juan Tomás Roig. Él apuntaba que las hojas pueden usarse como cataplasma en hemorroides y —en cigarrillos y en sahumerio— son buenas contra el asma.

CHAMICO COMO DROGA ALUCINANTE

En los años setenta había una escasez de ron del carajo. Ya nos habíamos tomado una botella de alcohol un grupo como de cinco amigos —ninguno está en Cuba ahora. Cogimos unas flores de una mata de chamico, las hervimos con azúcar y nos las tomamos. Al principio no sentimos nada, fuimos para la pizzería donde vendían cerveza convoyada con pizzas muy baratas entonces, empezamos a tomarla y fue cuando eso «subió»… A partir de ese momento, no recuerdo nada. Según me contaron, comenzamos a discutir con el camarero y el administrador, y aquello terminó en una piñacera horrible. Nos llevaron a la policía y de ahí al hospital, donde nos dieron unas medicinas y pusieron unos sueros. Después nos devolvieron a la celda y estuvimos trancados como tres días. Yo no quiero acordarme de aquello: veíamos bichos y figuras de todo tipo en el techo, en el piso, cadenas que se corrían, una sed y unos temblores terribles. Durante mucho tiempo estuvimos botando chamico por el sudor.

Omar González. 55 años. Remedios.

Es bueno destacar que en los libros de medicina consultados no aparece referida esta intoxicación, y el conocimiento al parecer se trasmite empíricamente de una generación de médicos a otra. El profesor de Medicina Interna, doctor Carlos Vásquez, me regala este antiguo y anónimo adagio médico para describir las manifestaciones clínicas: «Loco como una cabra, / rojo como una grava / y seco como una pasa».

El principio activo de esta droga en cantidades suficientes en sangre o no tratado, puede provocar la muerte por arritmia y paro cardíacos. Cuando la intoxicación es grave, debe usarse un antídoto llamado neostigmina, aunque la mayoría de los expertos coincide en que desaparece con hidratación y diuresis.

Siendo una droga alucinógena, similar al LSD y al mezcal, el chamico no produce placer, no es agradable, todo lo contrario. Quien la usa una vez por novedad o por probar, raramente repite la experiencia, a diferencia de la marihuana, el opio la cocaína y otras. La resaca, consistente en fuerte dolor de cabeza, alucinaciones, sequedad de la boca, temblores y palpitaciones, deja un recuerdo muy amargo.

Tags:
MeneameMeneame | del.icio.us

Un Comentario »

  1. medioloco — 06-04-2009 - 01:04:26 GMT 1

    Estabamos en la csa del "kurcun" un amigo en la cual se vendia cigarrillos armados de marihuna, esa noche a falta de los llamados "porros" y con plantas de chamisco preparamos el llamado "te del diablo" lo hervimos en agua durante 1hs aproximadamente.y lo tomamos como un te.consumiendo esto con algunas cervesas.el efecto fue inolvidable.primero callo el gordo quien tirado en el piso sacudia sus miembros como si fuera un loco.
    al ver esto cada uno de los presentes se fueron cada uno por su lado teniendo asi diferentes alucinasiones.
    El mono: Hablaba con suspuestos ancianos que en realidad era una puerta.
    El chino: en medio de la oscuridad de su cuarto veia colores en medio de un camino imaginario
    Medioloco: me sente el la plaza del barrio donde veia monos de color rojo.
    los efectos duraron hasta el otro dia y posteriores en menor cantidad asi fue el viaje del chamisco algo para no repetir

TrackBack URI

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>