Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

FABIO: UN ITALIANO VÍCTIMA DEL TERRORISMO CONTRA CUBA

Fabio Di Celmo junto a su madre."Imagina que vuelves un día al hogar sin tu hijo al lado, y encuentras a tu esposa que te mira como si fueras otro hombre, un monstruo. Esta mujer veía en mí a un cómplice, a un culpable de la muerte de su hijo. Tuve que luchar cuatro años para que ella me volviera a ver como lo hizo en 50 años de matrimonio”.

Son palabras de Giustino Di Celmo, el padre de Fabio, el joven italiano amigo de Cuba, vilmente asesinado en el hotel habanero Copacabana. La esquirla de una bomba colocada allí por el terrorismo contra Cuba organizado desde Estados Unidos, segó su vida y le impidió realizar su sueño de ver jugar aquí a su equipo genovés de fútbol.

Se cumplen este 4 de septiembre doce años de aquellos criminales atentados contra instalaciones turísticas de la capital cubana, y aún su autor y principal organizador, Luis Posada Carriles, continúa libre por las calles de Miami, favorecido por un sistema judicial que se empeña en protegerlo y en dilatar la sanción que merece por este y los demás crímenes contra Cuba.

El crimen de Copacabana

Arelys García Acosta
periódico Escambray

Sin prisa quiero detenerme en la muerte, en la muerte que seca las lágrimas; pero no el cuerpo y mucho menos el dolor, el dolor de Giustino Di Celmo y de su esposa.

Hace 12 años, el 4 de septiembre de 1997 se llevó la vida de su hijo Fabio, en el hotel Copacabana, en la capital cubana. La esquirla de una bomba se encaprichó en su cuello. Y hasta la taza humeante de café explotó en sus manos.

Ese día el terrorismo también tomó asiento, con otras detonaciones, en los hoteles Tritón y Chateau Miramar. Otra explosión sacudió a La Bodeguita del Medio, en la propia capital cubana.

El mercenario de origen salvadoreño, Ernesto Cruz León, escondido en un baño del hotel Copacabana, activó la potente bomba que le facilitara el connotado terrorista Luis Posada Carriles.

“Ese italiano estaba en un lugar y en un momento equivocado, pero yo duermo como un bebé”. La bestial frase, solo capaz de nacer de Luis Posada Carriles, llenó de sangre las páginas del periódico The New York Times, tiempo después.

El crimen estalló en los 32 años de Fabio, en el cuerpo de aquel joven que vio truncado su sueño de ver jugar en la Isla a su equipo genovés de fútbol.

Cada año padre e hijo regresaban juntos a casa y de nuevo volvían a Cuba. Y un día Giustino solo llevó los trazos temblorosos de un hecho que cubrió titulares en diarios y noticieros. Tiempo después el relataría:

"Imagina que vuelves un día al hogar sin tu hijo al lado, y encuentras a tu esposa que te mira como si fueras otro hombre, un monstruo. Esta mujer veía en mí a un cómplice, a un culpable de la muerte de su hijo. Tuve que luchar cuatro años para que ella me volviera a ver como lo hizo en 50 años de matrimonio”.

Ora Di Celmo, la madre de Fabio, en abril de 2002, vino a Cuba a rescatar a su hijo de la muerte. Y en el lobby del hotel Copacabana apenas habló el silencio, sólo el silencio.

Tags:
MeneameMeneame | del.icio.us

No hay Comentarios »

TrackBack URI

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>